domingo, 12 de diciembre de 2010

Light up me.

Puntos suspensivos mecen cada idea que en mi mente surge sobre tu concepto. Cada paso del camino hace temblar mi mundo, pero me aferro a una voz aún desconocida en gran medida y que, sin embargo, está más dentro de mí que mi propia voz.
Reinventa los pensamientos que arropan las gélidas noches de mi desamparo con ilusiones y déjame ser primera fila en la actuación que representas cada día. Sé cómplice tránsfuga de mis noches en vela.
Una vez escuché que los incidentes provocan el resurgir de un sentimiento, y si ambas partes sienten ese renacer, todo desemboca en actos, gestos que se enlazan para escribir de dos manos una misma historia.
Ahora me deleito entre los días y las líneas de este cuento tan real como utópico, depende del punto de vista de quien hable de él, pero que no quisiera cambiar, ni perder, ni soltar por más que las apariencias deban mostrar otra realidad muy diferente.
No siempre verás las cosas mejor por abrir mucho los ojos, pero es mejor cerrarles únicamente cuando la seguridad lo permita, la pregunta es hasta qué punto confías en este humilde lazarillo que te acompaña, a cada paso, tropiezo y salto, que se asusta con los giros y se desespera con las rectas, pero que se mantiene, "parado frente al mar, mientras el mundo gira..."

sábado, 27 de noviembre de 2010

Va por "ustedes"...

Son muchos los momentos de este angosto caminar en los que me he perdido, me he ahogado, me he abandonado a las dudas, me he colmado de vacío y he desterrado la idea de dar un paso más, de rasgar los resquicios que corrompen mis paredes y las alzan hasta mi aislamiento... Son esos momentos los que te zarandean y provocan taquicardias que sólo el silencio calma, y éste atrae al raciocinio que te salva del naufragio... Cada momento titubeante que te ha conquistado, lo has recuperado, has medido los escollos, has guardado las distancias, te has precipitado y aún así, siempre ha habido alguien a tu lado, tras de ti, frente a ti, o en un lugar mal definido entre pecho y espalda... Una persona que ha sabido esperarte, seguirte, hacerte dudar, ilusionarte, cansarte, darte confianza, desquiciarte, hacerte sonreír, reír y hasta llorar. Una persona que son muchas personas, que cambian el rostro con los cursos, con las clases, con los temas... Sin embargo, siempre ha habido quien me ha recordado lo admirable del ser humano, ese cada vez más escaso sentimiento de transmitir capacidad para mejorar el triste futuro global, o para al menos transformarlo en un futuro individual diferente, pleno, con sus carencias, sus imperfecciones, y su realidad, pero lleno de gozo, de aprecio a los gestos más nimios, de educación ante la vida, la muerte y la suerte... No hay día que no recuerde y rememore a esas personas, hay días que olvido algún rostro, algún nombre, pero la esencia que mi mente y ánima inhalaron de ellas, permanece arraigada a mis días presentes, y a los venideros, a lo que creo (de crear y de creer), a lo que sueño, a lo que me entrego y a lo que me adueño... Hoy especialmente, no querría dejar de mentar a todas esas personas, y si mi memoria me lo permite, soltaré para despedirme la retahíla de nombres que me acompañan siempre que camino, que tropiezo, que me alzo... Gracias a: Adela, Trudis, Chelo, Ana, Begoña, Natalia, Puri, Gloria, Beatriz, Carmen, Alicia, Marisa, Susana, Cristina, Adelina, Susana...
No imagináis cuántos giros me habéis hecho dar...

viernes, 12 de noviembre de 2010

Sinfónica...

La noche atrapa lo que el día esconde, sus sonrisas y guiños, sus lágrimas y angustias... Pero cuando habitas más las noches que los días... la oscuridad se cose a tus pestañas, y el día oscurece en un vacío extraño... Un eco se clava a tu nuca y desfallece el alma en cualquier recodo. Como una daga en las entrañas, sientes que el aliento se adentra sin éxito de permanencia en ti, y el ansia se alza, con su coraza y su mirada altiva, feroz. En ese momento sabes que la derrota se aproxima, y confiesas, dentro de ti, a pleno grito, los perdones, los te quieros, los olvidos, los daños, todo lo que callaste con disfraz risueño... Te sumes en cualquier oscuridad que prometa guardarte el secreto. Aunque, sabes bien que ni la noche te quiere consigo, cierra los ojos al verte llegar, y por mucho que tantees en ella, sólo te responderá el aullido que la tierra brinda a las ánimas perdidas que vagan por los oceánicos pensamientos de lunáticos y funambulistas... Trasegando entre pedregosos caminos, el equilibrio te abandona, un halo desconocido te zarandea y prefieres dejarte llevar. Nada que perder, lo sé, conozco esa sensación. El ígneo averno parece más acogedor que el gélido orbe al que te ata la vida... Todo diverge y se estrella entre sí, lo ufano, lo apocado, lo fatuo, el recuerdo, las cenizas, los versos, la nada. La mente insaciable del suicida busca excusas en las que arropar sus vesanias, lanza falacias que la mantengan ocupada, pero no se cansa. Se rinde el cuerpo vano, se rinden los sueños, se caen los astros, y ella insiste en caminar en círculos, en regocijarse en su locura, en reconocerse perdida, exánime. Mi tumba es mi mente, y en ella me encerré en vida...

jueves, 16 de septiembre de 2010

Losing my bearing.

Con los segundos atados al cordón que siempre se desata solo, la seguridad apuraba el último trago y comenzaba a ahogarse en el octavo mar de las dudas... El zarandeo del velero escupió el raciocinio a mar abierto, y ya de él nunca más se supo... Los céfiros se alzaron a la contra del remero, y desesperado, se dejó llevar. Rodaron por sus venas los licores hasta que el perturbado amanecer le guiñó el ojo en proa. Alzó la vista y ni si quiera una estúpida gaviota se dignó a saludar, la soledad es un triunfante consuelo cuando te rodean sinsentidos. Desperezó las ganas de otear el horizonte y puso rumbo al norte más oscuro, con la promesa de anclar en algún fulgor sobreviviente al tiempo y reinado de balas perdidas del que partió...

jueves, 2 de septiembre de 2010

See me off.

Ladeo mi sonrisa cuando pienso cómo se encadenan a mí las palabras, todas ellas, las que escriben, dicen, escupen, violan, acarician, embelesan... Todas ellas. Hay alguien al otro extremo de cada cadena, que aprieta o se rinde, se deja llevar, se revuelve, o simplemente acompaña. Soy marioneta zarandeada por lo ajeno, en suspensión ante mi vacío. Un día te levantas belicoso y sientes la fuerza de cambios radiantes, y al siguiente amanecer tu mejor idea es perderte. Ves como se rasgan las tensas cuerdas y miras con pánico la primera vez, pero hilo a hilo te vas matando, te vas dejando morir, como algo coherente que ha de avanzar con su propio ritmo. Levantas los pies del suelo, desanclas tus raíces y deseas evaporarte en un grito, y después ser un susurro, ser el trueno seco y el rocío temprano de una noche de verano. La balanza inestable de mis días cede el eje a las dudas, no hay peso que sopese el lado perdedor. Por llano que sea el resto del camino, los valles y recodos del pasado han gastado las ilusiones de seguir, las fuerzas para recorrer, las ganas de aprender. Los ánimos y la suerte que me abordan de otros frentes, las almaceno para el día que tenga valor para dar la vuelta sin otra consideración que cerrar la puerta con la misma llave de mi tumba...

jueves, 12 de agosto de 2010

Hide me.

^ "Vuelven por mi. Todo lo que tuve lo perdí", se lamentaba mientras veía la tierra árida a sus pies.
* Ella observaba unos metros más atrás.
^ Calló al suelo, y con los puños se aferró a ese suelo innerte. "Mi imperio, mis cenizas, todo, todo menos mis fracasos, esos siempre se anclarán, ¿verdad?", decía a media voz mirándola en el punto final.
* Lo miraba con admiración, sin saber bien qué esperaba de ella, con mil ideas revoloteando su mente, cogió aire, y en un suspiro esbozó una sonrisa.
^ "Tenían razón, la vida... la vida es un fracaso espléndido", decía mientras alzaba la mirada aún de rodillas.
* Ella se acercó y lo alzó con sólo rozar su hombro. Se miraron, y entendieron todo, no necesitaron decir nada, sabían la necesidad de ese silencio. Rozó su mejilla con el reverso de su mano y la besó en la frente. "Mira, allí, ¿lo ves?" dijo mientras señalaba un punto preciso en el cielo. "Allí, justo en esa estrella, pensé en ti, te recordé, y quise que estuvieses a mi lado. Pero no sabía si hubieras podido encontrarme, entonces reviví todo. Los pasos cada día más incontables, y el único calor manaba de una rabia en las entrañas que sólo podía acallar el frío de olvidarte... No queda nada que te acerque a mi". Y cerrando los ojos sepultó hasta el último de sus sueños.
^ Su atónita estampa fue el rostro final en su parte del diálogo, ni un suspiro supo encarar.
* "Tan cobarde como de costumbre, ¿o crees que no sé todo lo que acontece entre tus poros? Pero tuviste tantas oportunidades como fallos, y no seré yo el gallo que te cante los amaneceres del mañana..."

domingo, 1 de agosto de 2010

Freeze me, unfreeze me

A veces no puedo evitar escribirte, a ti, ese tú tan mío... que sin embargo, sé nunca tendré, porque no sería capaz de retenerte, de poseerte, mereces la libertad que no me queda a mi...
Soy presa de guerra, de una lucha sin sentido, sin contrarios, sin mayor temor que el de batallar por lo que no se puede ganar...
Solo puedo quererte sin saber qué mirada me devuelves y es que, nunca seré tan valiente como para avanzar, dar el paso hacia los labios que quiero recorrer hasta perderme, hasta borrar la idea de la imposibilidad que me impide estar contigo...
No puedo pensar en estar lejos de algo que forma parte de mi, pero si abro los ojos, si busco tu mitad en mi espejo, tú cierras los ojos... tú no me quieres ver...
Cuántas horas he de pasar a tu lado, con cara de perro abandonado, de cordero degollado, hasta que entiendas que lo que quiero es que me abraces, y que no me sueltes...
Que no pido que me expliques nada, ni que me expongas negativas en silencio, solo, que me abraces. Tan fuerte que el aliento me pida no volver, tan largo que la eternidad tenga que esperar su turno, tan seguro que el cielo nos intente aplastar, tan real, que los sueños nos declaren la guerra...
Necesito que no me sueltes, que no des la luz, que te quedes una noche, y otra más, que la rutina me lleve a tu espalda, que mi camino sea tu contorno más lascivo, y tu distancia liviana me olvide en el cajón de las cenizas consumidas en tu espera...
Paraliza mis sentidos en un roce, y avívalos en otro, convirtiéndonos en un círculo vicioso anclado en un bucle infinito...

miércoles, 28 de julio de 2010

I'm your scrap

Sumergirse en una sensación de vertiginosa calma, del trémulo tambor que balancea mi latido. Perderme dentro de un fondo gris, pintado con sombras de carbón y destellos de tiza. Alzarse hasta empequeñecer lo más extenso de tu ser y dejarte caer de golpe, lanzarte hacia un punto inconcreto para sentir el desconcierto del que despierta por vez primera.
Satúrate de preguntas incoherentes hasta darte cuenta de que lo que no tiene coherencia eres tú, ser desprovisto de sentido, e incluso, de identidad. Despojado de sueños y desterrado de tu propia mente. Ahora que te ves, que te miras frente a un espejo desenfocado, ahora entiendes que te has desprendido del bolsillo descosido de quien te quiso para sí.
Pendes de un hilo mal cosido en un harapo áspero, abrupto y lleno de desprecio. Caerás en cualquier momento, cederás al desgaste de sus roces y serás rasgado y desenganchado, descolgado y desvinculado. Date cuenta de que no tienes rival en pérdidas de tiempo. Solo eres la soez elegancia, el estereotipo roto de un proyecto inconcluso.
Cada noche, Atenea y Arácne pierden los papeles en la mercería de tu calle y deciden descoserte hasta desgarrarte la voz, y quedas deambulando, vagando eternamente en busca de quien te sepa pespuntear, siendo tú la excepción en esto de los rotos y sus descosidos.
Desempeña el papel de tu vida viendo como ésta se pasea sin rumbo, sin ganas, sin fuerzas. Vacíate las entrañas a suspiros temblorosos que no son más que intentos de callar un llanto irracional, pero necesario. Déjalo fluir hasta convertirte en el mero aliento que arrastra la corriente de desbordante paz que te transporta al lugar que inexplicablemente anhelas, sin siquiera conocerlo. Ese lugar que perdiste en cada abrazo que debías, en cada beso que escondiste y en cada palabra que dejaste en aquel tintero ya desteñido de tanto esperarte, ya borrado de tanto llorarle...

miércoles, 21 de julio de 2010

Suck in me

Encierra cada una de mis palabras, y sus ecos, mis miedos, la reverberación de mis temblores, mis sucintas ilusiones, mis anémicas esperanzas, mis ruidosas dudas... Enciérrame a mí. Olvídame dentro del lugar desubicado de toda lógica, enclaustrado entre paredes mal pintadas de alientos que derriten el vapor que desprenden tus sueños... Abandóname en un barco de papel que se hunde en tus suspiros, que se ahoga en lágrimas de plenitud que ofreces entre vacíos espaciados y escuetos sentimientos retocados al trasluz de tímidas confesiones... Dame un retorcido y nimio resquicio por el que adentrarme entre un alboreo recuerdo y un taciturno cuadro de vivencias que recomponer... Perdamos la noción del tiempo indagando entre iris de pupilas dilatadas por el claroscuro de improvisaciones despojadas de labios que no se serenan en los copiosos silencios de sofá viejo... Enmudece el titubeo de la saetilla imparable del reloj oculto bajo piel trémula por la inminente amenaza de un roce ya pronunciado... Sentenciemos las promesas de futuro a la guillotina del amanecer, a la soga de un abrazo perenne, al tenaz despertar de nuevas eras que de soslayo nos envidien... Condenemos nuestros delirios a deambular entre el estrecho cisma que nos evoca a tentar su escalonada desaparición...

viernes, 16 de julio de 2010

Desmutizando la ira

Que estalle,
que reviente,
que se calle,
que muera la gente...

Que nazcan las personas,
que crezcan los temores,
que paren las horas,
que pisen las flores...

que odien los dias,
que se apaguen los soles.
que se sucedan las sequías,
que se ahoguen ricos y pobres...

que olviden los recuerdos,
que recuerden los olvidos,
que se rompan los acuerdos,
que revivan lo dolido...

que se incendien los caminos,
que sangren las carreteras,
que quiebren los destinos,
que desaparezcan las aceras...

que se rompan los cristales,
que llueva hasta saciar,
que caigan de los pedestales,
que el mundo deje de girar...

que no sepan mirar,
que queden ciegos,
que no sepan hablar,
que queden mudos...

que disparen sus armas,
que lancen sus bombas,
que mueran sus almas,
que vivan entre sombras...

que no puedan reir,
que dejen de soñar,
que pasen sin sentir,
que tropiecen al volar...

que mientan al aire,
que respiren el odio,
que sientan quemarse,
que no vean lo obvio...

que besen a la muerte,
que amen al silencio,
que el silencio sea fuerte,
que la muerte sea en frio...

que el frio les atrape,
que lo humano no caliente,
que la vida se les escape,
que no exista ser valiente...

jueves, 15 de julio de 2010

Guarecerse en las cubiertas

Me aplasta la sensación de dejadez a la que me alienta a veces lo que me rodea. Pero cada día encuentro en los ojos ajenos motivos para alzar el vuelo más allá del raso del ocaso. Todos somos un misterio, y sin embargo, tratamos de resolver el misterio de quien está al lado. Esperamos que alguien descifre nuestra vida y la acoja como la suya propia. Es difícil. Casi imposible encontrar personas que abracen la vida de los demás con la fuerza que abrazan la suya. Aún así, he encontrado personas así. Son ese "pequeño misterio que nadie jamás resolvió" y que a mi no deja de fascinarme y atraparme hasta ese punto que imposibilita el regreso a un yo sin un tú...

miércoles, 14 de julio de 2010

Bienvenidos al circo de lo absurdo...

Recoge cada sueño y esperanza que puedas haber acumulado en una vida y date cuenta que no avanzan, no lo han hecho en años y dudosamente llegarán a nada.
Entiende que el mundo está empeñado en clasificarte, en meterte en una caja con adjetivo común y cuyas paredes son de apariencia infranqueable.
Decide que no. Que no vas a quedarte ahí enclaustrado, que vas a derribar cada paso en contra que se cruce ante ti.
Arriesga todo a una mano y quédate manco. Pon la que queda en el fuego y cúbrela de ungüentos y vendas.
Dale cuerda al tiempo, conviértete en vaquero y échale el lazo. Atrápale un instante, el preciso instante, el último instante y el primero.
(...)